La tragedia de la fábrica de contaminantes en Villas Agrícolas

Por Víctor Garrido Peralta

Pacientemente espero por respuestas creíbles a lo ocurrido en la fábrica de contaminantes (plásticos) de Villas Agrícolas y al pasar los días mi indignación crece como la verdolaga y lágrimas brotan de mis ojos al observar el inhumano trato que se da a esta desgarradora tragedia.
En pocas ocasiones he deseado formar parte de ese gran club nacional de ciudadanos que mantiene el cómplice silencio ante el descalabro imperante. Sí, quisiera ser miembro de los apáticos, de los que se dicen a sí mismos “nada puedo hacer”, y nada hacen, de esos que se limitan a comentar en tertulias improductivas, diciendo sin hacer. Quisiera poder, como tantos, decir “no fue a mi que me pasó, no tengo yo nada que ver con eso, a mi no me afecta, que lo haga otro”. Quisiera oír las voces de mis familiares y amigos que me aconsejan practicar el indolente ver, oír y callar de tantos, pero algo superior a mi y a mi existencia terrenal no me lo permite.
Hoy me siento en el deber humano de iniciar el proceso que en múltiples ocasiones de mi vida material me ha llevado a involucrarme en acciones que, según dicen mis cercanos, me han perjudicado, que nada me han aportado y que mucho me han costado.

Hoy comienzo, como de costumbre, a formularme preguntas, quiero saber antes de actuar, me ordena ese algo superior a jamás callar, a no acostumbrarme, a ni un milímetro ceder a las injusticias, me obliga a estar del lado del débil, del que sufre, del que es maltratado, humillado y abusado, por ellos y para ellos he estado siempre dispuesto a dar lo mejor de mi sin esperar recibir ni nunca haber recibido nada a cambio más que la satisfacción que nos da el deber cumplido, el hacer el bien por los demás.

Me surgen algunas interrogantes y comienzo mis indagatorias:

¿Están dando apoyo psicológico a los familiares de las víctimas para lograr que superen las etapas del más duro de los duelos, cuando no hay cuerpo que despedir?¿Están siendo atendidos y alojados todos los parientes cercanos en un mismo lugar para mantenerlos informados, hacer terapia de grupo y apoyarlos en todo lo necesario?¿Por qué el oscurantismo ante esta evitable catástrofe?¿Por qué el inhumano e indiferente trato que se esta dando a los familiares de las víctimas?¿Será que la vida de los ciudadanos menos favorecidos no vale nada en Quisqueya?¿Cumplía esta empresa los procesos anunciados en el 1998?¿Quiénes son los expertos encargados de la investigación?

¿Por qué el tanque de gas se construyó en un área común próximo a la caldera?¿A qué se debía la ausencia de un muro de contención alrededor del tanque de gas? ¿Cuál es la causa de la ausencia de un sistema de supresión de incendios automático?¿Qué impide la instalación de dispositivos de detección de escapes?¿Por qué no existen alarmas de emergencias en esa fábrica? ¿Cuándo se aplicarán medidas de coerción a los dueños de Propagas y Polyplas? ¿Aplicará sanciones el Ministerio de Industria Comercio y MIPIMEs (MICM) a la empresa de transporte de gas natural Propagas? ¿Se hará cumplir la resolución 01-08 del MICM, la cual establece que el titular de la licencia de transporte de gas natural (en este caso Propagas) es el responsable de los derrames y emisión de sustancias, gases o vapores nocivos por motivo de explosión y ruptura de los sistemas de transporte, provocados por malas prácticas de operación, construcción y negligencia en el cumplimiento de medidas de seguridad industrial y ambiental? ¿Existe negligencia criminal en este hecho?

El desgobierno, el ayuntamiento del Distrito Nacional, los Diez y los propietarios de Propagas tienen la obligación de explicar lo ocurrido y pagar las consecuencias de este desastre con cárcel y recursos a quien corresponda, sin privilegios para nadie.

Entiendo que tenemos el deber ciudadano de asumir las acciones de rigor con empatía junto a los dolientes para que prime y resplandezca la Verdad. Basta ya, ya basta de tanta indolencia!

Sin prisa pero sin pausa…Llegaremos!!!

Recommended For You

About the Author: Olmedo Pineda Feliz

El Autor del Articulo/Nota Prensa es nuestro director ejecutivo.